sábado, 8 de agosto de 2009

El 2012 y la nueva energía planetaria


Gregg Braden, un autor que combina la ciencia con la espiritualidad, formula la relación que existe entre el magnetismo de la Tierra y la velocidad en que se manifiestan nuestros pensamientos en esta ilusión que llamamos realidad. Dice que se especula ya a nivel científico sobre un posible cambio de los polos magnéticos del planeta previsto justamente para el año en que termina el calendario maya y que las profecías hopis señalan como el principio de un nuevo comienzo: el año 2012.

Explica Braden que nuestro ADN cambia con las frecuencias que producen nuestros sentimientos, y demuestra cómo las frecuencias energéticas más altas, que son las del Amor, impactan en el entorno de una forma material, produciendo cambios no sólo en nuestro ADN sino también en todo lo que nos rodea.

Postula que cuanto más amor dejemos fluir por nuestros cuerpos, más adaptados estaremos para enfrentar lo que sea que pueda suceder en el 2012 y para conducir a nuestro planeta, mediante nuestros pensamientos positivos en conjunto, hacia el mejor futuro posible.

Ha encontrado evidencias de que todas las culturas, de una manera u otra, se han estado preparando para aquello que ya está ocurriendo en nuestros días. cuenta por ejemplo que en una pirámide egipcia encontró una sala que simula, justamente el tipo de magnetismo que se calcula que tendremos hacia el 2012.

Braden insiste en que cada relación que se presente en nuestras vidas en este momento debemos verla como un templo sagrado, p0rque es una oportunidad de poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre el amor y la ciencia de la compasión.

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